Acabo de leer un artículo en la web El Almacen del Rock dedicado al último concierto de la gira Australiana de Eric Clapton que me ha dejado sorprendido, sobre todo después de ver el set list:
01. Tell The Truth
02. Key To The Highway
03. Hoochie Coochie Man
04. I Shot The Sheriff
05. Little Wing
06. Why Does Love Got To Be So Sad
07. Driftin' (EC Solo Blues)
08. Travelin' Alone
09. Nobody Knows You When You're Down And Out
10. Motherless Child
11. Running On Faith
12. Motherless Children
13. Little Queen of Spades
14. Everything's Gonna Be Alright
15. Wonderful Tonight
16. Layla
17. Cocaine
Me ha llamado la atención la abundante presencia de canciones del impresionante disco Derek & The Dominos: Layla and other assorted love songs (1970), posiblemente el mejor disco de Eric Clapton (Lo estoy escuchando mientras estoy escribiendo estas líneas y solo puedo reafirmar lo escrito). Nada más y nada menos que seis canciones del mítico álbum incluídas en el repertorio del último concierto de "mano lenta", entre éxitos y piezas de blues habituales del repertorio del músico británico.
De repente me viene a la cabeza el concierto de Van Morrison en el Hollywood Bowl en el que tocó en directo y en su integridad el álbum Astral Weeks (1968), el disco más importante de la carrera del genio irlandés (el 18 y 19 de Abril presentará el mismo concierto en el Royal Albert Hall de Londres). He oído crónicas impresionantes de este concierto...hubiera dado lo que fuera por estar allí. Al igual que Clapton, Van Morrison ha recurrido a su mejor material. Ha dado a los fans lo que querían. Como dijo Van Morrison en una entrevista a Time Magazine, el material es fresco, no ha sido tocado demasiadas veces en directo.
No es una casualidad que estas dos leyendas de la música moderna recurran a material de su "época dorada". ¿Quien pagaría por ver Eric Clapton interpretar únicamente temas de su último disco? ¿O a Van Morrison? Bueno, se puede imaginar que muchos fans lo harían. Es cierto. Pero no es lo que la gente espera en estos conciertos. ¿Acaso no es la grandiosidad de su música lo que ha convertido a estos artistas en leyendas? Al igual que Bob Dylan, Jimmy Page, Neil Young o otros artistas cercanos a esa generación, pertenecen a una era en que lo que importaba era la música.
Todos sabemos que ya no es así.
Las canciones tenían un significado social, espiritual, y se creaban en un contexto en que los músicos podían crecer y madurar, actuación tras actuación, ganando seguidores, extendiendo su mensaje y su identidad a largo y ancho del mundo. Eso es lo que los fans desean revivir. La audiencia desea ser transportada lejos de su realidad, a una época en que la gente creía que podía cambiar las cosas. Quieren que la música mejore sus vidas.
Es una evidencia que ese espíritu no está presente en la música mainstreama actual. Se perdió, en gran medida provocado por la misma industria musical que ahora ve como la fórmula que los enriquecio muere lentamente. La MTV ya no tiene ningún poder de influencia sobre las tendencias musicales. La fiesta se acabó.
¿Habrá un renacimiento musical?
Muchos creen que es posible. Obviamente, no hablamos de repetir lo que se consiguió en los 60s o a los 70s. A estas alturas, se puede decir que casi todo está hecho. Pero los músicos, los auténticos artistas, no esos niñatos con ambición de fama y popularidad de Operación Triunfo que venderían su culo por una exclusiva en una revista del corazón, sino aquellos para los que su música, su identidad, su mensaje sea lo realmente importante, nunca dejarán de tocar. Los músicos de verdad no pueden dejar de tocar. Y de eso se trata. De ganarse a la gente poco a poco, de aprovechar el boca a boca potenciado por Internet.
Si lo que haces es realmente bueno no hará falta ir a buscar a la gente...ellos te buscarán a ti. Pero el objetivo debe ser la música. La popularidad y el éxito solo deben ser una consecuencia.
Se acabaron las coreografías y la pirotécnia, es hora de que la música vuelva.

2 comentarios:
Puede que el hecho que hayan recién re-editado el disco de D&tD influya...
Es muy posible. Lo que está claro es que el nuevo material de estas leyendas no tiene ni de lejos el reclamo de sus primeros trabajos...estuvieron en el momento justo con la dosis de talento adecuada para marcar la diferencia..
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