La maquinaria de Bon jovi no se para, y continúa funcionando a pesar de que su miembro más popular después de Jon Bon Jovi, Richie Sambora, haya ingresado en una clínica de rehabilitación y no pueda cumplir con los compromisos del grupo. A mi personalmente no me sorprende. Jon tiene claro que dirige una compañia que genera millones de dólares al año, y no deja que los sentimentalismos se interpongan en su negocio.
Sin embargo, es una actitud peligrosa, ya que la gente está pagando entradas de muy alto coste para sus conciertos, y espera recibir a cambio la experiencia auténtica de ver a Bon Jovi en directo. Algo imposible sin Richie en el escenario. Veremos si esta actitud tiene un impacto negativo para la banda de New Jersey en el futuro.

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