No conozco mucho a Roxy Music. He escuchado muchas veces "More than this", claro, un tema clásico que curisamente no incluyeron en el repertorio de este concierto. Si tocaron "Virginia Plain"o la gran "Love is the drug"
El sonido no era bueno (es lo que tienen estos festivales), y entre canción y canción podías oir a un volumen considerable lo que pinchaba el DJ de turno en la sala contigua. Para un primerizo en el SONAR como yo esa contaminación acústica resultaba bastante molesta, pero al final uno apela a su capacidad de adaptación (motivada notablemente por el hecho de que no tuve que pagar un céntimo para ir al festival, todo sea dicho)
Pese a estos "inconvenientes", Roxy Music hizo un buena actuación, dejando claro que los grupos legendarios de la "vieja escuela" saben manejar a la perfección la emoción y el tempo de los conciertos. La voz de Bryan Ferry (excesivamente integrada con la banda) no se podía apreciar muy bien, pero sonó siempre afinada y elegante.
Pese a que considero que el contexto estuvo lejos de ser el óptimo, me quedo con la sensación inequívoca de haber tenido delante a uno de los grupos más influyentes de la historia, representantes vivos de la edad dorada de la música.
jueves, 1 de julio de 2010
viernes, 24 de abril de 2009
Nuevo álbum de Ben Harper

Tras la elegante mezcla de pop, folk y soul de Lifeline(2007), Ben Harper vuelve a los sonidos eléctricos con el álbum “White lies for dark times”, que firma como miembro de la banda Relentless7 y que saldrá a la venta el próximo 27 de Abril.
Dando un respiro a sus habituales “Innocent Criminals”, el músico californiano ha encontrado en este nuevo proyecto el pretexto ideal para explorar nuevos horizontes musicales.
Las crónicas de su concierto en Londres del pasado sábado hablan de un vendaval de canciones rockeras que evocan tanto al trabajo de Lenny Kravitz en los 90s, como a los sonidos punk de los míticos The Clash. “Shimmer and shine”, el tema que presenta el nuevo álbum de Harper, confirma estas declaraciones y funciona a la perfección como single de presentación de la obra diferente de un artista que a estas alturas ya se puede considerar consagrado.
viernes, 20 de marzo de 2009
Bill Wyman's Rhythm Kings en Girona
Corría el año 2002. Yo estaba llevando un Pub Musical en el barrio de Grácia de Barcelona, en el que se turnaban dúos acústicos y djs las noches de los jueves y los viernes. Los "djs" no eran contratados, o sí, si se considera "caché" el acceso libre al catálogo de licores y cervezas ;-)
Tuve desde adictos al sonido "Motown" y el soul más clásico hasta bluseros radicales que no querían ni oir hablar del blues blanco de Clapton, Mayall o The Rolling Stones...
Un día se presentó un tipo que parecía tener una mentalidad abierta, al mismo tiempo que se sabía acreedor de una importante cultura músical, proveniente de años de experiencia detrás del mostrador de algunas de las principales tiendas de música de Barcelona, que por esa época aún despachaban unos números razonables de venta de cds.
A través de este singular personaje, con el cuál tuve la fortuna de contar como Dj durante varios meses (tras los cuáles desapareció tan bruscamente como apareció) me puse en contacto con una gran cantidad de música, entre la cuál había auténticas y sorprendentes joyas.
Una de esas joyas fue un disco con el nombre de Bill Wyman's Rythm Kings: Anyway The Wind Blows (1999). ¡Wow!¡que bueno me pareció! Una mezcla perfecta de blues, soul, jazz, gospel...el típico disco que no te cansas de escuchar y que puedes pinchar noche tras noche sin que te pueda parecer repetitivo o cansino. De esa manera conocí a la banda del ex-miembro de The Rolling Stones.
El tiempo pasó y el local se traspasó. Allí deje buenos recuerdos, buena música y alguna que otra deuda. Y a Bill Wyman's Rythm Kings, ya que la multitud de acontecimientos que se sucedieron ocuparon gran parte del espacio que tan celosamente tenía reservado en mi memoria para la buena música.
Esta mañana, mientras disfrutaba de una taza de té (con un poco de leche de soja, ese es mi secreto para la felicidad matituna) vi en el periódico un artículo que hablaba de una inminente actuación de Bill Wyman's Rhythm Kings en el festival Black Music de Salt ...¡Mañana por la noche!. De repente, una avalancha de recuerdos desordenados, que debían mantenerse guardados en algún rincón de mi maltrecha memoria, acudieron de manera repentina. Ay, la nostalgia...
La banda del ex-bajista de The Rollings Stones incluye nombres legendarios como Georgie Fame (conocido entre otras cosas por sus múltiples colaboraciones con Van Morrison) y Albert Lee. Una auténtica gozada para los amantes de la buena música. En unas declaraciones incluidas en el artículo de El Periódico, Bill Wyman habla del placer de tocar como única motivación de estas actuaciones. Se menciona el curioso dato de que Wyman viajó por última vez en avión en la última gira que realizó con los Stones, en el año 90, y que ahora solo acude a actuaciones a las que se puede desplazar en tren o coche...
En cualquier caso, la de mañana por la noche es una oportunidad de oro para los amantes de la buena música (La Mirona, C/ Amnistia Internacional, Salt (Girona)22:00h)
He podido encontrar en You tube varias actuaciones en directo de esta magnifica banda. La de 2004 incluye la formación que mañana actuará en Girona.
Enjoy it!
(1998)
(2004)
Tuve desde adictos al sonido "Motown" y el soul más clásico hasta bluseros radicales que no querían ni oir hablar del blues blanco de Clapton, Mayall o The Rolling Stones...
Un día se presentó un tipo que parecía tener una mentalidad abierta, al mismo tiempo que se sabía acreedor de una importante cultura músical, proveniente de años de experiencia detrás del mostrador de algunas de las principales tiendas de música de Barcelona, que por esa época aún despachaban unos números razonables de venta de cds.
A través de este singular personaje, con el cuál tuve la fortuna de contar como Dj durante varios meses (tras los cuáles desapareció tan bruscamente como apareció) me puse en contacto con una gran cantidad de música, entre la cuál había auténticas y sorprendentes joyas.
Una de esas joyas fue un disco con el nombre de Bill Wyman's Rythm Kings: Anyway The Wind Blows (1999). ¡Wow!¡que bueno me pareció! Una mezcla perfecta de blues, soul, jazz, gospel...el típico disco que no te cansas de escuchar y que puedes pinchar noche tras noche sin que te pueda parecer repetitivo o cansino. De esa manera conocí a la banda del ex-miembro de The Rolling Stones.
El tiempo pasó y el local se traspasó. Allí deje buenos recuerdos, buena música y alguna que otra deuda. Y a Bill Wyman's Rythm Kings, ya que la multitud de acontecimientos que se sucedieron ocuparon gran parte del espacio que tan celosamente tenía reservado en mi memoria para la buena música.
Esta mañana, mientras disfrutaba de una taza de té (con un poco de leche de soja, ese es mi secreto para la felicidad matituna) vi en el periódico un artículo que hablaba de una inminente actuación de Bill Wyman's Rhythm Kings en el festival Black Music de Salt ...¡Mañana por la noche!. De repente, una avalancha de recuerdos desordenados, que debían mantenerse guardados en algún rincón de mi maltrecha memoria, acudieron de manera repentina. Ay, la nostalgia...
La banda del ex-bajista de The Rollings Stones incluye nombres legendarios como Georgie Fame (conocido entre otras cosas por sus múltiples colaboraciones con Van Morrison) y Albert Lee. Una auténtica gozada para los amantes de la buena música. En unas declaraciones incluidas en el artículo de El Periódico, Bill Wyman habla del placer de tocar como única motivación de estas actuaciones. Se menciona el curioso dato de que Wyman viajó por última vez en avión en la última gira que realizó con los Stones, en el año 90, y que ahora solo acude a actuaciones a las que se puede desplazar en tren o coche...
En cualquier caso, la de mañana por la noche es una oportunidad de oro para los amantes de la buena música (La Mirona, C/ Amnistia Internacional, Salt (Girona)22:00h)
He podido encontrar en You tube varias actuaciones en directo de esta magnifica banda. La de 2004 incluye la formación que mañana actuará en Girona.
Enjoy it!
(1998)
(2004)
miércoles, 18 de marzo de 2009
Tell the truth & Why does love have to be so sad
En relación al anterior post, no he podido resisitir la tentación de buscar un par de interpretaciones actuales de dos de los temas del álbum "Layla and other assorted love songs" que Clapton está incluyendo en los set list de su gira actual.
Son "Tell the truth" y "Why does love have to be so sad" y pertenecen a un concierto benefico de 2007 apoyando la fundanción Crossroads del propio Clapton.
Enjoy it!
Son "Tell the truth" y "Why does love have to be so sad" y pertenecen a un concierto benefico de 2007 apoyando la fundanción Crossroads del propio Clapton.
Enjoy it!
martes, 17 de marzo de 2009
La edad dorada
Acabo de leer un artículo en la web El Almacen del Rock dedicado al último concierto de la gira Australiana de Eric Clapton que me ha dejado sorprendido, sobre todo después de ver el set list:
01. Tell The Truth
02. Key To The Highway
03. Hoochie Coochie Man
04. I Shot The Sheriff
05. Little Wing
06. Why Does Love Got To Be So Sad
07. Driftin' (EC Solo Blues)
08. Travelin' Alone
09. Nobody Knows You When You're Down And Out
10. Motherless Child
11. Running On Faith
12. Motherless Children
13. Little Queen of Spades
14. Everything's Gonna Be Alright
15. Wonderful Tonight
16. Layla
17. Cocaine
Me ha llamado la atención la abundante presencia de canciones del impresionante disco Derek & The Dominos: Layla and other assorted love songs (1970), posiblemente el mejor disco de Eric Clapton (Lo estoy escuchando mientras estoy escribiendo estas líneas y solo puedo reafirmar lo escrito). Nada más y nada menos que seis canciones del mítico álbum incluídas en el repertorio del último concierto de "mano lenta", entre éxitos y piezas de blues habituales del repertorio del músico británico.
De repente me viene a la cabeza el concierto de Van Morrison en el Hollywood Bowl en el que tocó en directo y en su integridad el álbum Astral Weeks (1968), el disco más importante de la carrera del genio irlandés (el 18 y 19 de Abril presentará el mismo concierto en el Royal Albert Hall de Londres). He oído crónicas impresionantes de este concierto...hubiera dado lo que fuera por estar allí. Al igual que Clapton, Van Morrison ha recurrido a su mejor material. Ha dado a los fans lo que querían. Como dijo Van Morrison en una entrevista a Time Magazine, el material es fresco, no ha sido tocado demasiadas veces en directo.
No es una casualidad que estas dos leyendas de la música moderna recurran a material de su "época dorada". ¿Quien pagaría por ver Eric Clapton interpretar únicamente temas de su último disco? ¿O a Van Morrison? Bueno, se puede imaginar que muchos fans lo harían. Es cierto. Pero no es lo que la gente espera en estos conciertos. ¿Acaso no es la grandiosidad de su música lo que ha convertido a estos artistas en leyendas? Al igual que Bob Dylan, Jimmy Page, Neil Young o otros artistas cercanos a esa generación, pertenecen a una era en que lo que importaba era la música.
Todos sabemos que ya no es así.
Las canciones tenían un significado social, espiritual, y se creaban en un contexto en que los músicos podían crecer y madurar, actuación tras actuación, ganando seguidores, extendiendo su mensaje y su identidad a largo y ancho del mundo. Eso es lo que los fans desean revivir. La audiencia desea ser transportada lejos de su realidad, a una época en que la gente creía que podía cambiar las cosas. Quieren que la música mejore sus vidas.
Es una evidencia que ese espíritu no está presente en la música mainstreama actual. Se perdió, en gran medida provocado por la misma industria musical que ahora ve como la fórmula que los enriquecio muere lentamente. La MTV ya no tiene ningún poder de influencia sobre las tendencias musicales. La fiesta se acabó.
¿Habrá un renacimiento musical?
Muchos creen que es posible. Obviamente, no hablamos de repetir lo que se consiguió en los 60s o a los 70s. A estas alturas, se puede decir que casi todo está hecho. Pero los músicos, los auténticos artistas, no esos niñatos con ambición de fama y popularidad de Operación Triunfo que venderían su culo por una exclusiva en una revista del corazón, sino aquellos para los que su música, su identidad, su mensaje sea lo realmente importante, nunca dejarán de tocar. Los músicos de verdad no pueden dejar de tocar. Y de eso se trata. De ganarse a la gente poco a poco, de aprovechar el boca a boca potenciado por Internet.
Si lo que haces es realmente bueno no hará falta ir a buscar a la gente...ellos te buscarán a ti. Pero el objetivo debe ser la música. La popularidad y el éxito solo deben ser una consecuencia.
Se acabaron las coreografías y la pirotécnia, es hora de que la música vuelva.
01. Tell The Truth
02. Key To The Highway
03. Hoochie Coochie Man
04. I Shot The Sheriff
05. Little Wing
06. Why Does Love Got To Be So Sad
07. Driftin' (EC Solo Blues)
08. Travelin' Alone
09. Nobody Knows You When You're Down And Out
10. Motherless Child
11. Running On Faith
12. Motherless Children
13. Little Queen of Spades
14. Everything's Gonna Be Alright
15. Wonderful Tonight
16. Layla
17. Cocaine
Me ha llamado la atención la abundante presencia de canciones del impresionante disco Derek & The Dominos: Layla and other assorted love songs (1970), posiblemente el mejor disco de Eric Clapton (Lo estoy escuchando mientras estoy escribiendo estas líneas y solo puedo reafirmar lo escrito). Nada más y nada menos que seis canciones del mítico álbum incluídas en el repertorio del último concierto de "mano lenta", entre éxitos y piezas de blues habituales del repertorio del músico británico.
De repente me viene a la cabeza el concierto de Van Morrison en el Hollywood Bowl en el que tocó en directo y en su integridad el álbum Astral Weeks (1968), el disco más importante de la carrera del genio irlandés (el 18 y 19 de Abril presentará el mismo concierto en el Royal Albert Hall de Londres). He oído crónicas impresionantes de este concierto...hubiera dado lo que fuera por estar allí. Al igual que Clapton, Van Morrison ha recurrido a su mejor material. Ha dado a los fans lo que querían. Como dijo Van Morrison en una entrevista a Time Magazine, el material es fresco, no ha sido tocado demasiadas veces en directo.
No es una casualidad que estas dos leyendas de la música moderna recurran a material de su "época dorada". ¿Quien pagaría por ver Eric Clapton interpretar únicamente temas de su último disco? ¿O a Van Morrison? Bueno, se puede imaginar que muchos fans lo harían. Es cierto. Pero no es lo que la gente espera en estos conciertos. ¿Acaso no es la grandiosidad de su música lo que ha convertido a estos artistas en leyendas? Al igual que Bob Dylan, Jimmy Page, Neil Young o otros artistas cercanos a esa generación, pertenecen a una era en que lo que importaba era la música.
Todos sabemos que ya no es así.
Las canciones tenían un significado social, espiritual, y se creaban en un contexto en que los músicos podían crecer y madurar, actuación tras actuación, ganando seguidores, extendiendo su mensaje y su identidad a largo y ancho del mundo. Eso es lo que los fans desean revivir. La audiencia desea ser transportada lejos de su realidad, a una época en que la gente creía que podía cambiar las cosas. Quieren que la música mejore sus vidas.
Es una evidencia que ese espíritu no está presente en la música mainstreama actual. Se perdió, en gran medida provocado por la misma industria musical que ahora ve como la fórmula que los enriquecio muere lentamente. La MTV ya no tiene ningún poder de influencia sobre las tendencias musicales. La fiesta se acabó.
¿Habrá un renacimiento musical?
Muchos creen que es posible. Obviamente, no hablamos de repetir lo que se consiguió en los 60s o a los 70s. A estas alturas, se puede decir que casi todo está hecho. Pero los músicos, los auténticos artistas, no esos niñatos con ambición de fama y popularidad de Operación Triunfo que venderían su culo por una exclusiva en una revista del corazón, sino aquellos para los que su música, su identidad, su mensaje sea lo realmente importante, nunca dejarán de tocar. Los músicos de verdad no pueden dejar de tocar. Y de eso se trata. De ganarse a la gente poco a poco, de aprovechar el boca a boca potenciado por Internet.
Si lo que haces es realmente bueno no hará falta ir a buscar a la gente...ellos te buscarán a ti. Pero el objetivo debe ser la música. La popularidad y el éxito solo deben ser una consecuencia.
Se acabaron las coreografías y la pirotécnia, es hora de que la música vuelva.
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