
Son las 8 de la tarde, en un pequeño café escondido en el barrio gótico de Barcelona, dónde el sonido de la cafetera y el golpear de las tazas entre sí, se mezcla con las palabras sosegadas de los clientes. Afuera, la noche se ha adueñado de la ciudad y deja entrever el gris de unas nubes llenas de agua que han tomado el cielo sobre la capital. El golpe de la puerta al cerrarse, cuando ella se ha marchado, es suave. No lo fueron las palabras de adiós.
Al encender el coche de vuelta a casa, la primera canción que suena es "Purple heather"(Hard nose the highway,1973), de Van Morrison. De alguna manera, uno siente que esa canción estuvo creada para este preciso momento. El sonido de la voz, mezclada con las armonías de los violines, suena tanto a dolor como a esperanza. Y uno se pregunta ¿No es acaso ese el objetivo de la música, formar parte de estos momentos vitales? ¿No es la principal motivación de la gran mayoría de los artistas merecedores de ese apelativo, el sentir esa empatía con las emociones universales de las que todos estamos hechos?
Cuando descubrí a Van Morrison - gracias a dos cassettes y un libro que me dejó, como no, Marcos - no pude imaginar la gran influencia que este artista irlandés podría tener en mí tanto a nivel musical como espiritual. Es uno de esos músicos de los que no se puede poner en duda su sinceridad artística, que siempre resulta creíble tanto en sus letras como en su actitud, y cuyos conflictos interiores le han llevado a crear e interpretar algunas de las piezas más emotivas de la música contemporánea. Un gran regalo.
Es entonces cuando recuerdo las palabras de otro gran artista, Bruce Springsteen (Time Magazine, Octubre 1991): "¿Como es que sale cada año, más o menos, un nuevo disco de Van Morrison, que siempre es grandioso, y nadie le presta atención? ¿Por qué sucede esto?". Los que trabajamos ligados a la indústria musical sabemos cuál es la respuesta. En cualquier caso, Van Morrison sigue su camino, y este mismo año lanzó un nuevo disco, Keep it simple (2008) en el que se acerca cada vez más al blues, tendencia que ha dejado palpable en sus últimos trabajos. Curiosamente, ha sido con este último álbum con el que Van Morrison ha llegado a la posición más alta en el Billboard Top 200, la 10ª...
Aquí tenéis una interpretación en directo de "Soul", una de las canciones de su último disco, grabada en Londres durante la gira de este año. En el site oficial de Van Morrison la podéis disfrutar sin el dichoso logo.. ;-)
Enjoy it!

2 comentarios:
Grácias por la mención y el aviso! Mira que soy seguidor del Leon de Belfast y no sabía que este año había lanzado nuevo disco... Otra señal de que trabajo demasiado!!! Si hay concierto cercano me apunto!
Por cierto Marco, tu RSS o no funciona o se va a otro que se llama MAR... (ejem) ;-)
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